La primavera meteorológica registrada por la estación ibembi2 de Bembibre dejó un balance marcado por la escasez de lluvia y por varios episodios de calor antes incluso de la entrada oficial del verano. Entre el 20 de marzo y el 21 de junio, con datos disponibles hasta el inicio de la época estival a primera hora, la estación acumuló 16,5 litros por metro cuadrado, una cifra muy reducida para un periodo de tres meses.
El registro más cálido se produjo el 13 de junio, cuando el termómetro alcanzó los 35,7 ºC a las 15:50 horas. En el extremo contrario, la temperatura más baja se anotó el 29 de marzo, con -3 ºC a las 7:50 horas, dentro de un final de marzo todavía condicionado por madrugadas frías y heladas puntuales.
La primavera dejó además una temperatura media cercana a los 15,7 ºC, con una media de las máximas diarias de 25,75 ºC y una media de las mínimas de 6,84 ºC. La amplitud térmica media, es decir, la diferencia entre las máximas y las mínimas de cada día, se situó en torno a los 18,9 ºC, un dato que refleja jornadas con contrastes acusados entre la madrugada y las horas centrales del día.
Una primavera con muy poca lluvia en Bembibre
La lluvia fue escasa durante todo el periodo analizado. De los 94 días comprendidos entre el 20 de marzo y el 21 de junio, la estación recogió precipitación acumulada en 18 jornadas, mientras que 76 días quedaron sin lluvia medible. El día más lluvioso fue el 18 de junio, con 3,5 l/m², seguido del 8 de mayo, con 1,6 l/m², y del 7 de abril, con 1,3 l/m².
Por meses, el tramo final de marzo, desde el día 20, no dejó precipitación acumulada en la estación. Abril sumó 4,5 l/m², mayo fue el mes más lluvioso del periodo con 7,8 l/m², y junio acumuló 4,2 l/m² hasta el mediodía del día 21. La intensidad máxima de lluvia registrada fue de 2,1 mm/h, valor alcanzado tanto el 26 de abril como el 18 de junio.
Uno de los datos más significativos fue la duración de los periodos secos. La estación registró una racha de 20 días consecutivos sin lluvia, entre el 28 de mayo y el 16 de junio. También destacaron los 18 días secos entre el 20 de marzo y el 6 de abril, así como otros dos tramos de 11 días sin precipitación entre el 8 y el 18 de abril y entre el 13 y el 23 de mayo.
Del frío de finales de marzo al calor intenso de junio
La primavera también estuvo marcada por una evolución térmica muy clara. Tras las mínimas negativas de finales de marzo, el calor ganó protagonismo en mayo y junio. La estación contabilizó 25 días con máximas iguales o superiores a 30 ºC y 9 jornadas en las que se alcanzaron o superaron los 35 ºC.
El episodio cálido más prolongado por encima de los 30 ºC se produjo entre el 21 de mayo y el 1 de junio, con 12 días consecutivos alcanzando o superando ese umbral. Ya en junio, hubo otro tramo destacado entre el 11 y el 21 de junio, con 11 días consecutivos por encima de 30 ºC, aunque el último día solo cuenta con datos hasta las 12:50 horas. Además, entre el 16 y el 20 de junio se encadenaron cinco jornadas seguidas con máximas de 35 ºC o más.
Las jornadas más cálidas fueron el 13 de junio, con 35,7 ºC; el 27 de mayo, con 35,6 ºC; y el 29 de mayo y el 19 de junio, ambas con 35,5 ºC. La temperatura media diaria más elevada correspondió al 29 de mayo, con casi 24 ºC de media.
En el lado opuesto, la estación registró 9 días con mínimas iguales o inferiores a 0 ºC y 31 días con mínimas de 5 ºC o menos. El periodo más frío se concentró a finales de marzo, especialmente entre el 26 y el 30 de marzo, con cinco días consecutivos de helada o valores bajo cero.
En su conjunto, acaba de terminar una primavera de contrastes con poca lluvia, largos tramos secos, heladas tardías al inicio del periodo y un adelanto claro del calor intenso en la recta final de mayo, lo que pone en alerta a la comarca ante el inicio de un verano sobre el que pesa la sombra de los incendios del 2025.


















