Sociedad

Más de 260 investigadores de distintas universidades e instituciones muestran el rechazo a los proyectos eólicos de REPSOL en la Sierra de Gistredo

Más de 260 investigadoras e investigadores de distintas instituciones académicas de España y de otros países muestran su rechazo frontal a los planes de REPSOL, que pretende instalar tres polígonos eólicos en la Sierra de Gistredo y áreas aledañas del Alto Sil, sobre hábitats de los últimos urogallos de la Cordillera Cantábrica.

Los planes de REPSOL pasan por la instalación de tres complejos con más de 40 aerogeneradores y sus estructuras auxiliares -viales de acceso y mantenimiento, redes de evacuación, subestaciones eléctricas- en la Sierra de Gistredo y áreas aledañas, todo ello en área de distribución de oso pardo y urogallo (especie de la que actualmente quedan menos de 200 ejemplares) que son zonas limítrofes con los lugares de Red Natura 2000 del Alto Sil, Omaña y Ancares.

La Plataforma para la Defensa de la Cordillera Cantábrica ha impulsado y conducido este manifiesto al que se han adherido más de dos centenares de científicos de toda España y de otras procedencias (Suiza, Reino Unido, USA, Japón, Italia, Polonia, Alemania y Portugal), en su convicción de que la transición energética no debe comprometer nunca el patrimonio natural de la Cordillera Cantábrica ni el de otros territorios.

Entre los firmantes se encuentran miembros adscritos a diversas universidades como la Complutense de Madrid, la Autónoma de Madrid, Alfonso X el Sabio, la Universidad e León, de Valladolid, del País Vasco, de Salamanca, de Oviedo, de Sevilla, y muchas mas de toda la geografía española, públicas y privadas…, y a otros organismos significativos como el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), el Museo Nacional de Ciencias Naturales, Real Jardín Botánico, el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses, etc…

Contenido del manifiesto

Como investigadores comprometidos con el estudio y la conservación de la biodiversidad, manifestamos nuestra profunda preocupación y oposición a los proyectos de instalación de parques eólicos en la Sierra de Gistredo y Alto Sil (León). Este territorio es un enclave de extraordinario valor ecológico, que alberga especies tan emblemáticas como el oso pardo (Ursus arctos) y el urogallo cantábrico (Tetrao urogallus), ambas catalogadas como en peligro de extinción según el Catálogo Español de Especies Amenazadas (Real Decreto 139/2011). Creemos que la instalación de aerogeneradores, vías de acceso e infraestructuras de evacuación eléctrica, o el ruido y el trasiego, es incompatible con la conservación de estas montañas. Además, defendemos que la transición hacia energías renovables nunca debe comprometer el patrimonio natural de la cordillera Cantábrica ni de otros territorios.

Mario

Entradas recientes

Torre abre el plazo de inscripción para el carnaval, que repartirá 2.000 euros en premios

El Ayuntamiento de Torre del Bierzo celebrará el próximo día 22 de febrero el desfile…

17 horas hace

El Bembibre completa la plantilla con el central Pablo Pérez

En el club se ha trabajado mucho durante el mercado invernal para reforzar una plantilla…

17 horas hace

Torre celebra su Festival Municipal del Botillo este domingo 1 de febrero

Torre del Bierzo celebrará su Festival Municipal del Botillo “Las Candelas 2026” el próximo Domingo…

17 horas hace

El PP “lamenta el incompresible proceder” del gobierno municipal de PSOE-UPL al impedir ejecutar la ayuda económica aprobada a Embutidos Santa Cruz

Transcripción literal de la nota de prensa remitida por Partido Popular de Bembibre: (más…)

17 horas hace

Bembibre se adentra en las Jornadas de Pinchos del Botillo con la participación hostelera más alta de los últimos años

La agenda gastronómica del LIII Festival Internacional de Exaltación del Botillo de Bembibre se pone…

2 días hace

Intentan acceder a una librería y almacén de paquetería de Bembibre para robar en su interior

La paquetería se está convirtiendo en motivo goloso para los ladrones que, después de haber…

3 días hace