Conrado Semedo relata en la emisora FM Bierzo su calvario: «es mucho peor que estar en la cárcel»

 

Antes de entrar en antena, Conrado contó fuera de micrófonos lo que hoy son anécdotas, lo que incluso algunos jueces no pasaron por alto. Porque hasta a muchos de aquellos les costó creer que estuvieran ante un extranjero: “llegaron a extrañarse por mi acento, que hasta parece gallego”. Aún así, después de pagar su deuda con la sociedad tuvo que enfrentarse a una amenaza de expulsión que intentaron ejecutar hasta en dos ocasiones. La razón de ser es que su permiso de permanencia en España caducó estando en prisión y no dejaron renovarlo. Lo paradógico es que nació en el Hospital de El Bierzo, es decir, a todas luces debería ser un ciudadano español.

“Yo salía de Mansilla el 13 de enero, mi madre me iba a buscar, y yo no me esperaba que me fuera a buscar la Policía de Extranjería. Me dijeron que tenía que ir a un centro de extranjeros a Madrid y pregunté para qué, me dijeron que se abría un expediente de deportación a Cabo Verde. Me quedé sin palabras”, aseguró Conrado Semedo en el inicio de esta entrevista.

Llegó a denunciar que sufrió malos tratos y puso en duda el cumplimiento de los Derechos Humanos en estos Centros de Internamientos de Extranjeros (CIE). “Es mucho peor que estar en prisión”, aseguró. “Me amordazaron, me pusieron una camisa de fuerza, me ataron las piernas, los brazos, como si fuera un asesino”, relató lo que fueron los traslados al aeropuerto para deportarlo.

Pero jugó con un factor a su favor a diferencia de la gran mayoría (la práctica totalidad) de los internos: Conrado conoce el idioma, le pudieron informar convenientemente desde SOS Racismo, le dijeron lo que debía hacer y cómo hacer. Y lo pudo entender. Una suerte que no corren el resto de internos que desconocen el idioma, que viven recluidos “20 horas encerrados”, prácticamente sin comunicación con el mundo exterior –relató- “no dejan utilizar el desodorante, la comida fatal. Hay que estar allí para entenderlo”.

Ahora tiene por delante un claro objetivo: arreglar de inmediato la situación, los papeles y “cambiar de vida y estar con mi gente tranquilamente en casa”.

 


 

Entrevista completa en FM Bierzo en la que Conrado Semedo contó con pelos y señales lo que vivió en el CIE de Aluche.

 

 


 

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