Un irreconocible Pajariel Bembibre desaparece ante Cadí La Seu

A Embutidos Pajariel Bembibre se le olvidó competir y mostró su peor cara el día menos indicado, en el que se jugaba salir de la zona de descenso. Nadie sabe el motivo, son cosas del deporte, pero la escuadra berciana, tras unas semanas rindiendo a gran nivel en su pabellón, el Bembibre Arena, perdió esa identidad que le había llevado a ser casi inexpugnable en su pista y cayó por 61-74 ante un Cadí La Seu repleto de confianza y con un ritmo y un nivel competitivo al que casi en ningún momento pudieron acercarse las de la villa del Boeza.

Quizá acusando el parón de dos semanas por el aplazamiento del encuentro de la pasada jornada frente a Valencia Basket, la escuadra bembibrense apenas compitió en un encuentro en el que, pese a haber jugado tres partidos de EuroCup la pasada semana, las catalanas mostraron un mayor deseo de llevárselo. Intensidad se llama y no sirve en este caso de excusa ver las gradas del Bembibre Arena desiertas, pues era el día en el que debían salir con todas las ganas del mundo. Desde el principio se asumió que no era el mejor día en las filas bercianas.  

La ilusión apenas duró unos minutos

De hecho, el ilusionante inicio de las locales, con un 5-0 de parcial, no fue más que un espejismo y fue contrarrestado por las catalanas, que consiguieron tomar la iniciativa en el electrónico tras una canasta de la exjugadora rojilla Quinn Dornstauder. La engañosa dinámica, no obstante, permitió a las de Pepe Vázquez recobrar momentáneamente una exigua renta gracias a la dupla formada por Lashann Higgs y Sara Rhine, pero apenas fueron capaces de mantenerla, pues las visitantes, con enlazaron ocho tantos sin respuesta berciana que les permitieron llegar con ventaja (14-19) al final del primer acto. Una canasta sobre la bocina de una Ariadna Pujol empezaba a dar señas de la actuación que acabaría firmando.

Las dificultades de los minutos previos se acentuaron y las urgelitanas aprovecharon varias situaciones en las que pudieron correr para situar su renta cerca de los dobles dígitos (18-27). Se rompió la barrera psicológica y sólo Rhine, que acabó con 12 puntos, fue capaz de responder en las filas bembibrenses. Con acciones de 2+1 y dominando en la pintura con una inspirada Irati Etxarri, las de Bernat Canut llegaron a poner su ventaja cerca del +20 y obligaron a Pepe Vázquez a pedir su segundo tiempo muerto en pocos minutos después de un parcial de 0-7. Quiso Roselis Silva anunciar una reacción con dos robos y sendas canastas en los segundos previos al intermedio, pero Laure Resimont acertó desde los 6,75 sobre la bocina para poner el 32-46 con el que se llegó al descanso y calmar el ímpetu rojillo.

La reacción incompleta posibilita una victoria indiscutible

Esos buenos instantes finales previos al intermedio tuvieron su confirmación tras la reanudación. Mejoró la defensa local y la desventaja bajó de la decena. Hizo la goma, se mostró dubitativo el conjunto berciano y Dornstauder volvió a distanciar a las catalanas, aunque un triple de Batouly Camara pareció meter de nuevo en el partido al cuadro berciano. Sin embargo, Pujol volvió a ser determinante para poner el 45-56 con el que se llegó al cuarto periodo después del único parcial que se adjudicaron las locales.

Si la cosa estaba difícil, imposible se volvió cuando las catalanas firmaron un 0-8 de salida al inicio del cuarto asalto. Quizá fueron Silva y Conchi Mongomo –aportaron 8 tantos cada una y la venezolana añadió 9 rebotes- y Higgs, que sumó 17 puntos, quienes mostraron la valentía y el orgullo necesarios para responder en los últimos minutos, aunque la ventaja visitante no se vio amenazada en ningún momento. Firmaron un gran partido las ilerdenses, aunque tuvieron un gesto antideportivo en este tramo final cuando presionaron un saque de banda después de que Silva parara un contraataque para que atendieran a la visitante Laura Peña tras quedarse en el suelo. Un detalle sin más, pero que se podría haber ahorrado el cuadro pirenaico para redondear una victoria incontestable (61-74). 

La ficha del partido:

Embutidos Pajariel Bembibre, 61 (14+18+13+16): Roselis Silva (10), Anna Palma (2), Lashann Higgs (15), Batouly Camara (3), Sara Rhine (12) –cinco inicial-; Laura Méndez (3), Conchi Mongomo (8), Marianne Kalin (2), Montse Brotons (-), Julia Gladkova (4) y Monika Naczk (2).

Entrenador: Pepe Vázquez.

Cadí La Seu, 74 (19+27+10+18): Laure Resimont (3), Laia Raventós (9), Yurena Díaz (4), Georgina Bahí (3), Quinn Dornstauder (12) –cinco inicial-; Irati Etxarri (19), Laura Peña (2), Ariadna Pujol (13), Gabbi Ortiz (-), Serena Lynn Geldof (2) y Gala Mestres (7).

Entrenador: Bernat Canut.

Árbitros: Francisco Javier Bravo Loroño, José María Terreros San Miguel y Sergio Eduardo González Morán.

Incidencias: Partido correspondiente a la 22ª jornada de la Liga Femenina Endesa disputado a puerta cerrada en el Bembibre Arena de Bembibre (León).

 

Foto: Milagros García Olano
Crónica: Dpto. Comunicación CB Bembibre

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