El presidente de Baloncesto Bembibre, Salvador Fernández, que seguirá al frente de la Junta Gestora, inició su intervención recordando los problemas institucionales que vivió el club hace un año y que le obligaron a ponerse al frente de la entidad tras abandonar su cargo. “Conseguimos entrar en la competición, pero vivimos una pretemporada atípica porque no pudo venir Sasha Cedeño y tuvimos dos jugadoras en el Mundial”, resumió el máximo dirigente de la entidad, satisfecho en el balance deportivo de la última campaña: “Hicimos una segunda vuelta muy buena y estuvimos a punto de entrar en los playoffs”.
En el plano económico, Fernández indicó que “todos los equipos están creciendo y cada año nos cuesta más fichar. Cada año es más complicado”, precisó el presidente del club bembibrense, que presentó unas cuentas con ingresos de 206.020 euros y 206.570 euros de gastos. En total, un déficit de 550 euros, notablemente menor al del pasado curso. En este punto, Fernández, respaldado mayoritariamente por la masa social de la entidad, hizo hincapié en la gestión del club y aseguró que cuenta con el apoyo de la corporación municipal elegida en las recientes elecciones. De hecho, aseguró que le indicaron en una reunión que “Bembibre no puede permitirse quedar sin baloncesto. Me pidieron expresamente que siguiera como presidente”, concluyó.