El Atlético Bembibre regresó de Mojados con un empate sin goles en el duelo aplazado por la nieve, un partido muy intenso en el que ambos equipos mostraron sus urgencias clasificatorias y en el que las defensas se impusieron claramente a los ataques. El conjunto berciano sumó un punto que le permite mantener las distancias con un rival directo y afrontar con cierta tranquilidad su próximo compromiso, dentro de solo 72 horas, ante el Cristo Atlético.
Un arranque prometedor del Bembibre
El conjunto rojiblanco comenzó muy enchufado y tuvo a los 12 minutos una doble ocasión para abrir el marcador. Primero Valentín probó fortuna con un disparo cruzado que se marchó fuera por poco. Poco espués, el propio Valentín volvió a encontrarse con una nueva ocasión, pero esta vez el portero local Pablo apareció con un auténtico paradón para mantener el 0-0.
El Bembibre se mantuvo firme en todas las líneas, tratando de hacerse con el control del encuentro frente a un Mojados que buscaba también su oportunidad.
Sufrimiento antes del descanso
El tramo final de la primera parte fue para los locales. En el minuto 32 llegó la doble ocasión del CD Mojados. Primero, un cabezazo de Mati que obligó a Ivanildo a realizar una gran parada, desviando el balón a córner. En el saque de esquina posterior, Duque conectó un remate que terminó pegando en el larguero.
Superado ese momento crítico, el Atlético Bembibre logró recomponerse y llevar el partido al descanso con el marcador intacto.
Segunda mitad sin ocasiones
Tras el paso por vestuarios, el encuentro se endureció y se volvió más táctico. Las defensas se impusieron claramente y las áreas apenas vivieron actividad. Ninguno de los dos equipos logró generar ocasiones claras, bloqueados por la tensión de un partido en el que los puntos eran vitales para ambos.
El esfuerzo físico fue notable y el ritmo se fue reduciendo paulatinamente hasta el pitido final.
Un punto importante antes de un duelo complicado
El empate permite al Atlético Bembibre sumar un punto importante fuera de casa y conservar la distancia respecto a un adversario directo por la permanencia. Para el Mojados, el punto sirve para abandonar provisionalmente los puestos de descenso.
Ahora, el conjunto berciano deberá cambiar rápidamente el chip: en solo 72 horas afrontará una exigente visita al Cristo Atlético en Palencia, un partido de máxima dificultad para el que el equipo tendrá muy poco tiempo de recuperación.












































