Las estrellas tambien cambian,….aunque no lo parezca

Si observamos el cielo en una noche despejada reconocemos con facilidad en el mismo una serie de constelaciones que “dibujan” una serie de figuras en el firmamento. No apreciamos el más mínimo cambio. Nuestros lejanos antepasados tenían esta misma sensación y con ciertas dosis de imaginación acertaron a ver no se cuantas figuras que dieron lugar a los signos del Zodíaco y a los horóscopos; que aún siguen siendo muy populares. Lo único que debo decir sobre los horóscopos es que como curiosidad o entretenimiento pueden valer, pero para adivinar el futuro en modo alguno. Pretender conocer el futuro a partir de un horóscopo, tiene la misma fiabilidad que pretender conocerlo a partir de la observación de un ladrillo.

El caso es que durante siglos los “sabios” creían en la inmutabilidad de los cielos y hallaron el modo de encajar esta idea con la religión. Se decía (me parece), que los cielos eran inmutables porque como toda obra divina, eran tan perfectos que ya no se podían mejorar mas. En la Tierra y sus proximidades había cambios debidos a que por el Pecado de Adán, en La Tierra y su entorno (La Luna);si había mucho que perfeccionar.

Cuando aparecía alguna razón para dudar de la inmutabilidad de los cielos, se trataba de salir del paso de cualquier modo. Se argumentaba por ejemplo, que los cometas eran fenómenos puramente atmosféricos, (así lo había indicado Aristóteles que vivió algunos siglos antes de Jesucristo) y por ello ligados a La Tierra y no a los cielos. Pero en el siglo XVI Tycho Brahe, comprobó que la distancia a un cometa entonces observado, era muy superior a la esperada para tratarse de un simple fenómeno atmosférico.

Las razones para dudar de la inmutabilidad de los cielos, se seguían acumulando. Ya los antiguos griegos (Hiparco); se habían percatado de que a veces aparecía en los cielos de pronto una nueva estrella. El griego Hiparco vio una de estas y le llamó tanto la atención que hizo un mapa de las estrellas, para que si en el futuro aparecían mas quedasen reflejadas en el mismo. A este tipo de estrellas las llamaron Novas. Hay constancia de que al menos en 1054, 1572 y 1606 se vieron este tipo de estrellas. Después se vieron otras muchas más. Son estrellas que alcanzan un brillo extraordinario en poco días, (miles de veces superior al original).En realidad no son estrellas nuevas si no preexistentes, pero que en poco tiempo, (perceptible en días) aumentan considerablemente su brillo. En definitiva ponen de manifiesto que hay cambios en los cielos.

La gota que colmó el vaso llegó en el año 1718. Edmund Halley se fijó en tres estrellas que no estaban en la posición indicada por los antiguos griegos. ¿Sería un error de observación?. No lo que había ocurrido es que se estaban desplazando muy lentamente; pero en el transcurso de muchos siglos, ese lento movimiento se hacía notar. Hoy sabemos que las estrellas se mueven como las abejas en un enjambre. El Sol por ejemplo se está moviendo respecto al centro de la Galaxia a una velocidad de 220 km. ¡¡por segundo¡¡ ,pero aún así tarda en completar una vuelta unos 240 ¡¡millones de años¡¡

Pero los cambios en las estrellas no se limitan únicamente a la posición. Aunque a simple vista parecen inmutables van pasando por una serie de etapas, como le ocurre por ejemplo a un árbol. No entraré ahora a detallarlas porque sería un relato un tanto tedioso; pero cualquier astrónomo o astrofísico aficionado sabe que así es. Hay libros que explican en un lenguaje sencillo todo el proceso, que como muchos otros es cíclico, es decir se trata de un proceso repetitivo.

De modo muy simplista podemos decir que se parte de nubes de polvo que se van contrayendo y pasando una serie de fases, en cada una de las cuales la estrella recibe diferentes nombres. El resultado final es polvo otra vez y el ciclo se repite, aunque para esto se precisan varios miles de millones de años. Así hay estrellas que son de una segunda o una tercera generación. Muchas mas generaciones no puede haber, porque el Universo que conocemos nació hace unos 14.000 millones de años,….luego no hay tiempo para muchas generaciones de estrellas. La imagen que adjunto está tomada de la Red.WWW.FOTONATURALEZA.CL.(H.G.Carrillo 2.012)

Rogelio Meléndez Tercero

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