Saúl Blanco será el presidente del Atlético Bembibre durante los próximos cuatro años después de que finalizara el periodo de presentación de candidaturas con la suya como única propuesta presentada. De este modo, quedó automáticamente proclamado máximo dirigente del club rojiblanco sin necesidad de abrir proceso electoral.
Nada más confirmarse oficialmente su nombramiento, Blanco ofreció un discurso en el que apeló al sentimiento de pertenencia y al vínculo emocional con la entidad. “Esto no es un cargo, es una herencia emocional, un motivo de orgullo y devoción por unos colores que se aprenden a querer desde la cuna”, afirmó.
El nuevo presidente reconoció que los últimos cuatro años han sido especialmente complicados, sobre todo en el plano deportivo, aunque defendió el aprendizaje adquirido durante este tiempo y mostró ilusión ante la nueva etapa que ahora comienza. “El valor de este trayecto está en la experiencia y en la ambición de lo que está por venir”, señaló.
Blanco también quiso poner en valor el trabajo realizado durante su anterior etapa al frente del club, asegurando que sacar adelante el proyecto exige un esfuerzo que muchas veces pasa desapercibido. “Que no te vean por los campos no significa que no exista trabajo detrás”, indicó, explicando además que siempre ha actuado bajo tres premisas: no pedir nunca resultados a nadie, no exigir nada a cambio y evitar cualquier tipo de confrontación.
En uno de los momentos más llamativos de su intervención, lanzó un mensaje crítico sin concretar destinatarios. “Nunca entenderé que, desde dentro del propio club, no se me haya ido de cara, porque la lealtad debe ser de ida y vuelta”, manifestó.
El presidente advirtió igualmente de que este nuevo mandato traerá cambios importantes dentro de la estructura del Atlético Bembibre. Según explicó, se prescindirá de determinadas personas vinculadas tanto al primer equipo como a la cantera, incluyendo entrenadores, directivos y jugadores. Aun así, quiso dejar claro que esas decisiones no responderán a cuestiones personales. “No será para cobrar facturas ni por rencor, sino por el bien, el crecimiento y el futuro del club”, afirmó.
La cantera será uno de los pilares fundamentales de su proyecto para los próximos cuatro años. Blanco defendió la necesidad de reforzar el fútbol base y convertirlo en el motor de la entidad. “Cuidar la base asegura nuestra supervivencia”, subrayó.
Durante su discurso también tuvo palabras de reconocimiento hacia la Asociación de Veteranos del Atlético Bembibre, destacando su labor como nexo de unión entre el club y toda la comarca. En este sentido, recordó los reconocimientos impulsados por la asociación en ayuntamientos como Noceda, Igüeña y Folgoso.
En el apartado deportivo, confirmó su intención de seguir contando con el actual cuerpo técnico del primer equipo, formado por Manolo Pérez y Alberto Gómez.
Saúl Blanco cerró su intervención asegurando que afronta esta nueva etapa “con la lección aprendida” y “con la certeza de que voy a responder mejor que en la primera legislatura”, aunque manteniendo intacta “la misma ilusión de hace cuatro años”.












































