Categorías: Sociedad

No tengo espacio ‘pa’ tanto vacío

Fue en esa ciudad, pero bien podría haber sido en cualquier otra.

Fue esa tarde de sábado, pero bien podría haber sido cualquier otra tarde, de cualquier otro día.

Fue acompañado. Pero bien podría haber sido en soledad.

Porque tu mensaje es universal e imperecedero. Resume en seis palabras tu esencia de vida. Tu sentido de pasado, presente que no es y lo incierto del futuro. Y sí, lo hiciste en primera persona. En singular. Pero te hubiéramos agradecido el haberlo hecho en plural. Porque en origen somos, tus idénticos pensamientos.

Les pondré en situación. No hace demasiado, aunque parezca que fue. En realidad es más propio decir ha sido. Tras recorrer la urbe. Aquélla que presume y  promueve -a través de su historia- la tolerancia y la convivencia de los pueblos. Impresionado por su patrimonio artístico y legado histórico, pensaba en la grandeza de nuestros antepasados. Pues, aunque no sin avatares de por medio, fueron capaces de amalgamar las tres culturas a fin de construir un digno futuro. Mientras los niños jugaban en el parque, caminaba hacia el mirador. Donde la madre naturaleza, con el río al fondo y lo escarpado de la ladera, terminaría por completar mi visita. Era la última oportunidad. La última hora de luz. Cuando unos desdibujados trazos azules sobre una pared lejana, llamaron mi atención y la de otros muchos. Allí estaba escrito: “no tengo espacio pa tanto vacío”.

Como un trilero de la palabra, un furtivo del espray nocturno, adalid del soliloquio, prestidigitador de la frase, el grafitero -con premeditación y alevosía- había sentenciado para siempre lo que muchos pensamos y no decimos en alto. No seré yo quien defienda aquí su acto penado. Pero sí lo que mana de su caligrafía. Ese desgarrado exhorto de auxilio. Ese grito solícito de prudencia, de serenidad, de confianza. Ese despertar intrigado que espera ser correspondido. Porque pintas para que te lean, lates para que te escuchen y vives para que te sientan.

¿De qué te habrás hartado?, pensaba. ¿Cuánta tinta te quedará por derramar?

Volverás cada noche para denunciar. Porque mientras persista la desigualdad, la intolerancia, la insolidaridad, la injusticia, la soberbia, la altanería, el odio, la envidia y el desamor, te sentirás empachado de vacío.

Me duele recordarlo, como te duele pintarlo. No quiero que pase. Pues sólo hay dos formas, ampliando espacio o reduciendo vacío.

Volveré, si está en mis pies, a pasear por delante. Y quieto, ensimismado y abstraído, releeré tu sano juicio.

Allí me encontrarás, repasando con mi tinta tu escrito.

 

Foto y texto: Luis Alberto Rodríguez Arroyo

 

Mario

Entradas recientes

El Club Arqueros Susarros presenta el I Trofeo Santa Bárbara de tiro con arco en Bembibre

El club deportivo Arqueros Susarros ha presentado este miércoles la primera edición del Trofeo Santa…

2 días hace

Noceda celebrará su cuarto magosto municipal el 14 de noviembre

Noceda del Bierzo celebrará la cuarta edición de su magosto municipal el próximo 14 de…

2 días hace

Adrián Martínez, del Venan’s Bar, elegido MVP de octubre de la liga local de fútbol sala

Adrián Martínez, jugador del Venan’s Bar, ha sido reconocido como MVP Nogal del mes de…

2 días hace

José María Vaquero Yubero presenta su segundo poemario, “Vivencias”, en Bembibre

La Casa de las Culturas de Bembibre acogerá este viernes, 6 de noviembre, a las…

3 días hace

El PP de Torre del Bierzo pide explicaciones por los desperfectos en las pistas deportivas de Albares

El Partido Popular de Torre del Bierzo reclama al equipo de gobierno municipal explicaciones por…

5 días hace

(1-1) El Bembibre se atasca y deja escapar dos puntos ante el Diocesanos

El Atlético Bembibre dejó escapar dos puntos ante el Diocesanos de Ávila en un partido…

6 días hace