Transcripción literal del comunicado del Grupo Municipal Socialista
Otero, que para dar ejemplo de gestión llegó a Bembibre pregonando la transparencia, nos demuestra cada día que de lo dicho no hay nada. Hay amiguismo y clientelismo al mismo estilo que el del Partido Popular a todos los niveles: aprovecharse del puesto público para sacar beneficios privados.
Nos extrañaba la cantidad de carpas que se veían en las fiestas del Cristo y en otros eventos municipales, que habían sido contratadas a la misma empresa, y ahora ya tenemos la explicación: el concejal César Ferrero Luengo es agente comercial de esa empresa y, por tanto, tiene interés en la operación, porque cuanto más se contrate más comisiones cobra.
Es la doble cara que Otero nos enseña cada día, su ley del embudo: lo hacen mal todos los demás, menos yo, que hago lo mismo y peor, pero lo mío no se sabe y por eso está bien. Ahora que se sabe, el concejal contrata y Otero bendice la contratación, maniobra perfecta. Él, que daba lecciones de moral a todo el mundo, porque estaba detrás y no se le veía, ahora, una vez que se ha puesto delante, nos muestra su auténtica realidad: primero yo, después los míos y luego nadie.
Y es que Otero jamás soñó con llegar tan alto, ni Bembibre pensó nunca llegar a caer tan bajo.
{jomcomment lock}
En las ferias y foros del iGaming se repite una idea con cada vez menos…
CCOO ha denunciado ante la Inspección Central de Trabajo al Ministerio de Justicia por no…
Hace casi 30 años (en 1998) y por parte del Ayuntamiento de Castropodame, se me…
La Confederación Hidrográfica del Miño-Sil (CHMS) trabaja en la conservación y mejora del arroyo Pradoluengo…
Los bonos sin depósito se han convertido en puerta habitual de entrada para aquellas personas…
El Centro Cultural de Bembibre acogerá el próximo 16 de marzo, a las 18:30 horas,…