Bembibre Hockey Club cierra la liga sin billete continental tras una dura derrota en el Arena

El Bembibre Hockey Club cerró la fase regular de la OK Liga Iberdrola con una derrota dolorosa en el Bembibre Arena, con un marcador de 1-8 ante el CP Esneca Fraga que apagó definitivamente sus opciones de alcanzar una plaza continental. El conjunto berciano llegaba a la última cita con la necesidad de puntuar para sostener sus aspiraciones, pero el partido se le puso cuesta arriba demasiado pronto y acabó convertido en un cierre amargo para una liga en la que el equipo había competido durante muchas jornadas cerca de la zona alta.

El arranque marcó el desarrollo del encuentro. El Bembibre no consiguió asentarse con comodidad y el Fraga castigó con rapidez cada concesión hasta colocar un 0-3 antes del descanso. Pese al marcador adverso, las locales buscaron vías para meterse en el partido, especialmente a través de acciones de Bea Várzeas, Laura Porta y Carla Castro, pero la falta de acierto en los metros finales impidió que el equipo berciano llegara con mejores sensaciones al intermedio.

La reacción local apareció en la segunda parte, cuando Laura Porta aprovechó un rechace tras una falta directa para firmar el 1-3. El tanto levantó al Bembibre Arena y abrió unos minutos de esperanza, con el equipo tratando de aumentar la presión y recuperar el pulso competitivo. Sin embargo, el golpe anímico no tuvo continuidad en el marcador y el Fraga volvió a ampliar distancias con una eficacia que terminó por romper el encuentro.

A partir de ese momento, el Bembibre quedó obligado a asumir riesgos y el partido se abrió por completo. El conjunto berciano lo intentó hasta el final, pero cada pérdida y cada transición visitante fueron aumentando una diferencia demasiado amplia para lo que estaba en juego. El 1-8 final dejó una imagen severa en el marcador y confirmó que las bercianas terminan la fase regular en la octava posición, fuera de los puestos que dan acceso a Europa.

Una despedida liguera con sabor amargo

El desenlace duele por el resultado y por el contexto. El Bembibre había llegado al tramo final de la temporada con opciones reales de pelear por el objetivo continental, un premio que habría reforzado el crecimiento del proyecto y la ambición mostrada durante buena parte del curso. La derrota no borra el camino recorrido, pero sí deja la sensación de que el equipo se quedó a las puertas de convertir su regularidad en una recompensa mayor.

La liga se cierra sin billete europeo pero el calendario todavía ofrece al Bembibre una oportunidad para competir con orgullo en la Copa de la Reina. El golpe del Arena obliga a hacer autocrítica, aunque también puede servir como punto de partida para afrontar el siguiente desafío con la energía de un equipo que todavía tiene motivos para mirar hacia adelante.

Cabecera Trofeo Regularidad

Trofeo de la regularidad

Noticias más leídas últimos 7 días