(2-1) Primeros puntos del Atlético Bembibre con una victoria de calidad ante la Arandina

Fue necesario esperar hasta la quinta jornada (con una entre medias de descanso), para que el Atlético Bembibre inaugurara por fin su casillero de goles, de victorias y de puntos. Y lo hizo ante uno de los rivales más complicados del grupo, la Arandina, que parte un año más con aspiraciones de lograr el ascenso.

El Bembibre salió muy enchufado al partido y en el primer minuto ya había creado dos ocasiones de gol. La segunda de ellas, una gran jugada personal de Tano, se convirtió en el 1-0 para los locales.

Quedaba mucho tiempo por delante y la Arandina no tardó en reaccionar en busca del empate. A los rojiblancos, faltos de confianza, les quemaba el balón y les duraba muy poco en los pies, desgastándose en defensa para tratar de frenar las continuas acometidas burgalesas. Y tanto fue el cántaro a la fuente que acabó por llegar el empate, tras un gran centro de Barbero que Adava remató de cabeza al fondo de la red. Con empate en el marcador (1-1) llegaron los dos equipos al descanso.

La segunda parte corría por los mismos derroteros, pero Ministro acertó con los cambios, colocando a Samu en defensa, su posición natural, y dando entrada a Xavi Barrio y Albertín en el centro del campo, para arropar a Héctor, lo que permitió al Bembibre realizar por fin un juego combinativo y mantener posesiones más largas, desactivando lo que se había convertido en un monólogo visitante.

Cuando se cumplía el minuto 70 Albertín robó el balón en su propio campo, con la Arandina volcada en ataque, y arrancó en busca de la portería de Carmona, llevándose el esférico en pugna con dos rivales. Cuando aún se encontraba lejos de la portería de Carmona, con un alarde de fuerza y habilidad, lanzó un potente disparo que se coló junto al poste haciendo inútil la estirada del guardameta ribereño.

Fabregat movió el banquillo, retirando a dos defensas y cambiando algunas piezas de posición, para poner cerco a la portería de Ivanildo. Pero los bercianos se defendieron con orden, derrocharon fuerzas para tapar todos los huecos, y supieron incluso mantener la posesión del balón por momentos para romper el ritmo de una Arandina que tenía ahora su mayor peligro en las jugadas a balón parado. Ivanildo evitó el empate con una gran intervención en un lanzamiento directo.

Esta victoria, de calidad, debe servir a los atléticos para quitarse presión y coger la confianza que hasta ahora les ha faltado a la hora de jugar el balón.

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