A CIENCIA CIERTA / El concejo y la cultura en el mundo rural (y II)

El siglo XIX fue muy convulso. Basta mirar cualquier libro de historia elemental. Entre la documentación de los desaparecidos concejos de los pueblos más diminutos (si es que se ha conservado) es posible aún hallar referencias a los giros de la política española e incluso internacional. A título de ejemplo y en base a lo que yo conozco (Castropodame) he aquí algunas noticias que veo simplemente revisando por encima mis apuntes.

Existen numerosas referencias a la llamada Guerra de la Independencia, tantas que podría escribir varios artículos al respecto; pero asimismo hay datos sobre acontecimientos posteriores. Es interesante por ejemplo lo relativo a la promulgación de la Constitución del año 1812. No se la fecha exacta en que tal noticia llegó al pueblo, pero llegó y de hecho antes del año 1814 ya se debió iniciar la formación del ayuntamiento constitucional, que en 1814 y como los demás de España, se suprimió al ser suspendida la Constitución. En los años 20 de aquel siglo y al ser de nuevo rehabilitada de nuevo vuelve a ser citada en la documentación del concejo, que en realidad se estaba transformando en lo que es hoy día la junta vecinal o junta administrativa, supeditada al ayuntamiento. En 1820 y por lo que parece de modo público se efectuó en todos los pueblos del ayuntamiento, el acto de solemne juramento de la Constitución de la Monarquía Española. Por cierto en 1820 se estaba debatiendo si el ayuntamiento habría de estar en Castropodame o en San Pedro Castañero y en por ello cual de estos pueblos sería la capital del mismo y supongo que en consecuencia el nombre del mismo. En 1836 y esta vez en concejo público con asistencia de los vecinos (la mayoría estimo), se dieron vivas a la Reina Isabel II, a la Constitución con repique de campanas incluido y otros actos.

A lo largo de todo el siglo XIX y también del siguiente el concejo (o su equivalente moderno) siguió actuando como portavoz o informante de sucesos a nivel nacional. Incluso en una fecha tan reciente como el año 1934, el ayuntamiento de Castropodame, informó a la junta vecinal de la pedanía, que era conveniente reunir al concejo (público concejo) para preparar alojamientos a las tropas del Ejército Español que en septiembre de ese año pernoctarían en el pueblo. El escrito del ayuntamiento hace alusión a unas maniobras militares, que en efecto debieron efectuarse en parte en Castropodame y entiendo que en más pueblos de la zona. Como dato curioso cabe añadir que se decía al presidente de la junta vecinal de Castropodame, que se habilitasen corrales para alojar a los militares, ya que con sólo las casas no sería suficiente. También que los vecinos tuvieran un comportamiento correcto con las tropas y sus jefes, aunque se daba ya por supuesto.

Analizar de modo pormenorizado el tema de como la historia y unos muy rudimentarios conocimientos de geografía, llegaban de la mano de las autoridades locales es una labor extensa. Por ello hablaré de otros aspectos del conocimiento básico y elemental que llegaban al vecindario a través del mismo cauce.

ARITMETICA Y GEOMETRÍA. “TOPÓGRAFOS” PINTORES

Existía un conjunto de pesas y medidas, cuartal, cañada, cuartillo, celemín, azumbre, varias pesas, cuarterón, ( no se había implantado el Sistema Métrico Decimal) y el uso de ellas daba pie, a que aunque de modo muy simple, hubiera que realizar ciertas operaciones de medida (aritmética y geometría). No obstante desde hace años he observado que en lo relativo a medidas de distancias y superficies y en general en todo lo relacionado con la agrimensura, la verdad es que estaban bastante atrasadillos. Sospecho que las distancias (lados de fincas), se median en muchos casos simplemente a pasos y se asumía que un paso era una vara ( 80 cm a efectos prácticos). La superficie se medía en cuartales, pero la definición de lo que era esa superficie era muy inexacta y el método para saber los cuartales que tenía una finca era por norma general o al menos muy a menudo, demasiado impreciso. Consistía en hacer una estimación, pero sin medir nada. La medida de un cuartal era tan poco precisa que incluso algunos de los lugareños eran conscientes de ello. He escritos hace tiempo algún o algunos artículos sobre este asunto concreto.

Por lo que respecta a la expresión geométrica de deslindes ocurría algo similar. No se hacían en general ni planos (por supuesto), ni siquiera croquis elementales. No se tenía en cuenta que con el paso del tiempo los nombres de los dueños de las fincas, las características geométricas de estas y otras varias referencias para su localización cambian con el paso del tiempo. Se utilizaba como plano el propio terreno, pero con la mala costumbra de evitar datos numéricos concretos. Se empleaban expresiones tan poco claras como “distancia de un tiro de piedra”. Las distancias grandes se estimaban y se indicaban en leguas. La cuantía de una o unas leguas se estimaba supongo en base al tiempo que se tardaba en recorrer esa distancia… En definitiva, que estaban muy “verdes” en este tema. Creo que sobre este asunto de la medida de las leguas también he escrito algo.

En algún caso (raro por lo general) se hacían una serie de croquis e incluso excepcionalmente algunas pinturas muy interesantes …desde el punto de vista artístico. Conozco una del entorno de Cobrana, Rodanillo, Santa Marina del Sil y Congosto que hace años me facilitaron en el C.I.T. de Santa Marina del Sil. Quizá en algún momento haga un análisis del mismo que me puede servir para alguno de estos artículos. Es un “plano” que en el año 1763 realizó Francisco Fernández de la Plaza vecino de Villafranca del Bierzo. Este hombre no era ingeniero, agrimensor, topógrafo o algo similar. Era pintor y por lo que me parece del mismo modo que pintaba una casa, dibujaba un amplio paisaje y esa pintura se utilizaba a modo de mapa o plano en litigios por deslindes entre términos de entidades diversas. Hay constancia documentada de al menos otro “mapa” de deslinde de términos que realizó. Es relativo a los términos de Pradela y Pereje. Algo es algo ya que “una imagen vale más que mil palabras”.

Creo recordar haber leído hace años (en el Archivo Diocesano de Astorga) , una alusión al pintor (ignoro su nombre) que dibujó un o unos croquis del deslinde entre Castropodame y Villaverde de los Cestos en el siglo XVIII. Deduzco pues hasta el siglo XVIII los pintores de cuadros hacían a veces labores de “topografía”, detalle este que no se me había ocurrido. Siempre es posible aprender algo más al indagar en archivos y bibliotecas.

Rogelio Meléndez Tercero

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