A CIENCIA CIERTA / Hacer habitable la luna. Esta es la cuestión

La crisis del coronavirus es un buen momento para poner sobre el tapete un tema que para muchos pensadores es esencial para el futuro de la Humanidad: la búsqueda de asentamientos habitables fuera de La Tierra. A medida que han ido transcurriendo los siglos, se ha ido poniendo de manifiesto que La Tierra se nos está quedando pequeña. Lo puso de manifiesto, en el siglo XVIII el británico T.R. Malthus. La Tierra tiene unos recursos limitados y el número de habitantes por tanto no puede crecer indefinidamente. Pero limitar el crecimiento de la población es un problema.

La superpoblación y el crecimiento sin control de la población humana (somos ahora unos 7.500-7.600 millones de habitantes), es la raíz de parte de los problemas de la Humanidad. Esta crisis es un buen ejemplo. Por otra parte es evidente que la probabilidad matemática de que la Humanidad se extinga (muchas otras especies se han extinguido), disminuye a medida que los humanos tengamos otros asentamientos en el espacio, además de La Tierra. Además de las pandemias hay otros varios peligros como armas nucleares, meteoritos,…. Hace ya muchos años que un científico ruso, Konstantin Tsiolkovski, considerado unos de los padres de la astronáutica, expuso la idea de que, aunque La Tierra es la cuna de la Humanidad, no podemos vivir siempre en esa cuna.

Quizá haya quien diga, que mientras haya para mi los que vengan detrás que espabilen; pero hay que tener en cuenta que la única posibilidad que a nivel individual tenemos para perpetuarnos tras las muerte; es vivir en el recuerdo de quienes nos sucedan. Lo de la vida personal tras la muerte es una idea que pertenece a las creencias. Para la Ciencia no consta (al menos hasta ahora); que exista esa vida. Pero si se extingue la humanidad,….

Ante este panorama una posible solución es buscar asentamientos fuera de La Tierra y La Luna es el lugar hoy por hoy más asequible. El viaje a nuestro satélite se puede hacer en unos tres días y esto es insignificante, comparado con los viajes en barco a América por ejemplo, que se hacían hace siglos. Sin embargo hay muchos inconvenientes para vivir en La Luna.

Es una tema muy amplio. Yo he leído un buen libro que publicó hace muchos años Luis Ruiz de Gopegui científico español que trabajó con la NASA cuando se llegó a La Luna y también he hablado en alguna ocasión con Luis Vadillo Sacristán colaborador del Sr. Gopegui. Desde pequeño me interesó todo lo relacionado con la exploración del espacio y he tratado de saber algo sobre el tema.

Por ello aunque no soy un experto en este tema; para hacer unas elementalísimas puntualizaciones creo que si tengo conocimientos suficientes. En mi opinión , a modo de conclusión y de modo muy resumido podemos decir que si es posible vivir en La Luna, pero sólo un grupo reducidísimo de personas y en unas condiciones muy diferentes a las de La Tierra. Cabría añadir que pasar la vida completa en La Luna, es hoy por hoy algo difícilmente factible. Los humanos que vayan a vivir allí, deberán seguramente alternar su estancia en La Luna con otros períodos de tiempo en La Tierra. Un estancia prolongada en La Luna podría ocasionar daños en la salud física y mental. Veamos algunas (sólo algunas) de las características de La Luna.

CARACTERISTICAS AMBIENTE LUNAR

Los días y las noches en la mayor parte de La Luna duran un tiempo equivalente a 14 días terrestres. En La Luna no hay crepúsculos y además el cielo es negro durante el día. Estos son detalles poco importantes; pero hay otras circunstancias muchísimo mas problemáticas.

La primera y muy importante es la ausencia de aire o una atmósfera similar a la de La Tierra para poder respirar. Esta grave carencia implica además que las temperaturas en su superficie son extremas. De día superan los 100º centígrados y por la noche baja por debajo de los -100 grados centígrados. Por tanto olvidémonos de ir allí y sentarnos en una terraza para fumar un cigarro y tomar una cerveza. En la Luna es imposible encender fuego pues no hay oxígeno y sin respirar sólo podemos aguantar unos 4 minutos. La ausencia de atmósfera provoca además una peligrosa exposición a radiaciones nocivas. También a micrometeoritos que en la Tierra son destruidos por el rozamiento con la atmósfera.

Por tanto los paseos por la superficie lunar sólo serán posibles enfundados en trajes adecuados y sin contacto alguno de ningún punto de la superficie del cuerpo con el exterior. Otro asunto sería estar confinados en habitáculos adecuados, que se podrían construir bajo el suelo lunar o en el exterior debidamente protegidos siempre. En el interior de los cuales (como en un submarino por ejemplo) habría que mantener unas condiciones de habitabilidad similares a las de La Tierra. Pero claro al salir al exterior habría que hacerlos protegidos con los correspondientes trajes.

Las regiones polares parecen las mas favorables para una colonización de la Luna. En ellas debe haber agua y además las fluctuaciones de temperatura quizá no sean tan exageradas (pienso yo). Se están haciendo estudios sobre como construir bases o habitáculos en la Luna aptos para ser habitados. Lo que si está claro es que es un magnifico trampolín para ir a Marte o a otras partes en el futuro. La gravitación lunar es 6 veces menos que la terrestre y enviar al espacio cargas es mas fácil desde La Luna que desde La Tierra. Los planes eran comenzar bases lunares permanentes en La Luna, (ver datos en la Red) en 2020, pero….

Concluyendo digamos que en la situación actual y dado nuestro nivel de conocimientos y de desarrollo tecnológico, la colonización de la Luna parece algo factible, pero con serios inconvenientes. Paralizar la colonización del espacio exterior también parece peligroso. ¿Cuál es la solución?.

Pues en mi opinión y de cara al siempre imprevisible futuro hay algunos datos que indican, “por donde pueden ir los tiros”. Los humanos a medida que transcurra el tiempo nos iremos convirtiendo cada vez más en una simbiosis entre humanos y máquinas. Esta es una idea que resulta desagradable; pero parece inevitable que así será. Marvin Minski en 1994 en Investigación y Ciencia ya habló de esto. Además la existencia de órganos artificiales (incluso corazones) es una realidad ya hoy día y por otra parte ya hace muchas décadas esta bien claro, que hay materiales artificiales que en muchos aspectos superan a las naturales. Este camino se seguirá posiblemente en el campo de la fabricación de órganos y es posible que nuestros lejanos descendientes, tengan unas características biológica que les permitan adaptarse a ambientes para los que nosotros no estamos preparados.

Rogelio Meléndez Tercero

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