A CIENCIA CIERTA / Calculando probabilidad de inundaciones

Dada la enorme sequía hablar del cálculo de inundaciones puede parecer una tontería; pero no lo es en modo alguno. Aún cuando a partir de ahora (es muy posible) que en general llueva menos ello no supone que en un momento dado no se puedan producir avalanchas de agua muy por encima de lo habitual. Una avalancha se produce porque en un momento dado se acumula más agua que la que un puente, una alcantarilla o cualquier otro sistema de evacuación son capaces de soportar. Ahora bien habida cuenta de que esos eventos son puntuales, ¿Cómo es posible determinar las características de un sistema de evacuación? Para ello hay que saber el caudal de agua máximo que en un momento dado ha de ser evacuado por el sistema dispuesta al efecto, por un lado y por otro si en el futuro cabe esperar que ese caudal máximo va a ser alcanzado o no.

Es muy sencillo calcular el caudal máximo que es capaz de discurrir por una alcantarilla o un canal sin que este se vea desbordado. De hecho creo que desde el siglo XVIII; existen fórmulas y procedimientos físico-matemáticos para esto, pero lo que ya es mas complicado es determinar si en un momento futuro dado esa capacidad máxima puede verse sobrepasada y sobre todo cuando.

Esto también se puede calcular pero como cualquier evento futuro sólo en términos de probabilidad. Las matemáticas se utilizan para calcular las posibilidades que hay de que ocurra un evento dado. Hay ejemplos muy sencillos. Al lanzar una moneda al aire la posibilidad de que salga cara es el 50% y lógicamente hay otro 50% de salga cruz. Este es como he dicho un ejemplo muy sencillo. Hay obviamente situaciones mas complicadas; pero con más o menos dificultad es posible realizar esos cálculos. Las compañías aseguradoras, por ejemplo deben disponer de métodos de cálculo más o menos sofisticados para determinar la probabilidad de que un conductor tenga un accidente. De igual modo es posible determinar la probabilidad de que en un tiempo dado ocurra una lluvia extremadamente abundante mediante métodos matemáticos.

Aunque yo estoy hablando en un lenguaje corriente en la práctica hay que hablar en términos matemáticos. Por ejemplo no tiene sentido hablar de una “lluvia extremadamente abundante”; si no de una cantidad concreta de litros por metro cuadrado y en un período de tiempo de duración concreta. Básicamente todo se reduce a operaciones matemáticas en las que se parte de unos números concretos.

Estos números se pueden conocer determinando siempre matemáticamente las características del terreno en el que se acumulará el agua y la climatología. La climatología sólo se puede conocer a partir del análisis de los datos que se dispongan sobre esta. Son datos que se logran tras un cierto número de años (cuantos mas mejor) en los que se haya ido tomando nota de las características de la pluviosidad.

Lógicamente al realizar los cálculos de probabilidad de que ocurra un evento futuro, es evidente que si en los cálculos adoptamos períodos de tiempo muy extensos las probabilidades matemáticas de que tenga lugar una lluvia inusualmente elevada son mayores. Por todo ello si se trata por ejemplo de una alcantarilla de una carretera muy poco transitada, se hacen cálculos para períodos de tiempo mucho mas cortos que si se tratase por ejemplo de una autovía muy importante. Para hacer los cálculos de lo que puede suceder en el futuro partimos del hecho de que la climatología no va a variar de modo drástico; pues si esto ocurriese de nada servirían los cálculos.

No obstante partiendo de la premisa de que la climatología venidera ha de ser como la pasada se pueden hacer afirmaciones como la siguiente: Tenemos un 80% de probabilidades de que en un período de 100 años por esta alcantarilla pasará un caudal que es superior al que la alcantarilla permite.

A partir de estos cálculos se puede decidir si hay que modificar la alcantarilla o no. Dependerá de la importancia que tenga esta alcantarilla.

El proceso de cálculo es muy complicado (yo lo he hecho alguna vez) y no puedo ahora explicarlo porque es como he dicho muy complejo y además se requieren unos conocimientos matemáticas que me imagino son de muy difícil comprensión para la inmensa mayoría de las personas. Sólo algunos ingenieros y técnicos similares son capaces de manejarlos con más o menos soltura.

Como he dicho yo he realizado en alguna ocasión cálculos de este tipo por motivos profesionales y aunque me gustaría poder explicar aquí como se hace es algo tan complejo y tan difícil de entender que creo que no es una buena idea. En cualquier caso lo que quiero explicar es que cuando en una carretera o en cualquier otra vía de comunicación se coloca una alcantarilla de dimensiones concretas, nunca se hace a ojo o por intuición; si no siguiendo un procedimiento y a partir de unos datos numéricos concretos. Es decir si un ingeniero dice que la alcantarilla de una carretera ha de ser un tubo de un metro de diámetro y no uno de dos no es por pura intuición o estimación; si no basándose siempre en una serie de datos muy concretos que pasan a menudo inadvertidos por la gran mayoría de la población.

Adjunto una imagen tomada de la Red de inundaciones ocurridas en Valencia. En El Bierzo no es fácil ver imágenes como esta pero,……

Rogelio Meléndez Tercero

 

 

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