¿Acierta El Refranero? Depende de cómo se mire

En estos tiempos que corren con tanta tecnología cada vez mas sofisticada; aún es habitual encontrarse con personas que siguen las enseñanzas del Refranero. Como es de dominio público se trata de una amplísima colección de sentencias o afirmaciones que reflejan lo que se conoce como sabiduría popular. Todos hemos oído e incluso hemos pronunciado alguna vez alguna o algunas de las afirmaciones del Refranero, que en general tienen un sonido poetizado. “En abril, aguas mil”, por ejemplo.

Visto desde una perspectiva científica o mas concretamente desde un punto de vista matemático; El Refranero hace afirmaciones en general ambiguas. En abril aguas mil, quiere decir que en este mes ha de llover mucho; pero ¿Cuánto es mucho? Muchas de las enseñanzas de esa llamada sabiduría popular en general tienen una parte de verdad y otra de media verdad y en cualquier caso son tan ambiguas que no siempre se prestan a un análisis riguroso (matemático); de las mismas. Hay no obstante algunas excepciones y a ellas me referiré. Son en concreto las siguientes:

“El Día de Reis, media hora tenéis”- “Por S. Antón una hora pon”-“Por San Matías, se igualan las noches y los días” y “Por Santa Lucía, mengua la noche y crece el día”. Para quien no esté muy familiarizado con el Santoral Católico, aclaro que San Antón es el 17 de enero, San Matías el 14 de mayo y Santa Lucía el 13 de diciembre. Estos 4 refranes creo que los he recogido del Refranero Berciano.

Pues bien, en estos 4 casos si es posible hacer un análisis de la veracidad de estos refranes. Es posible porque es relativamente sencillo saber las horas de salida, (orto) y puesta (ocaso) del Sol esos días. Es un cálculo que a grandes rasgos se puede hacer en una primer tanteo sencillamente consultando por ejemplo los datos que publica años tras años, el Observatorio Astronómico de Madrid y que fácilmente se pueden particularizar para diversos puntos de España e incluso se puede tener en cuenta el hecho de que en zonas montañosas (El Bierzo por ejemplo); la salida del Sol se retrasa y el ocaso se adelanta debido a que el horizonte visible no está a 0º;si no a unos 5º por ejemplo. En mas de una ocasión yo he realizado esos cálculos y los resultados han sido los siguientes. Desde la entrada del Invierno (que es cuando empiezan a crecer las horas de luz) y teniendo en cuenta los instantes de orto y ocaso del Sol el crecimiento de los días es de unos 10 minutos el Día de Reyes y de una media hora como máximo el día de San Antón. Por otra parte el 14 de mayo (San Matías),la duración del día es como máximo de 14 h.24 m. y si consideramos que la salida y ocaso del Sol se produce no a 0º si no a 5º (por las montañas que rodean al Bierzo);serían 13 h. y 25 minutos. Por tanto ninguno de los tres refranes analizados dice la verdad.

En cuanto al último de los refranes, el que asegura que a partir del 13 de diciembre crecen los días; es evidente que también está equivocado. Los días comienzan a crecer a partir del solsticio de invierno, que tiene lugar hacia el 21 de diciembre. Por tanto todos esos 4 refranes están equivocados; salvo claro está que consideremos que sus afirmaciones son simples estimaciones sólo realizadas a muy grandes rasgos.

Hay que tener en cuenta que esta práctica de vivir pendientes de reloj es relativamente moderna. Hasta hace escasas décadas, en los ambientes rurales y durante siglos un cuarto de hora de más o de menos era algo tan intrascendente como hoy día son 5 minutos o incluso menos. Por ello las sentencias del Refranero no han de ser tomadas como una medida del tiempo en sentido moderno. Los refranes no se aprendían en los centros de enseñanza (que apenas existían); si no que eran “enseñanzas”, trasmitidas de modo oral y en las que no existía el afán actual por medir el paso del tiempo con la precisión de nuestros días.

En cualquier caso, si hemos de ser justos hay que reconocer que en algún punto si tiene razón la sabiduría popular.

CAMBIO DE LOS SOLSTICIOS

Aunque en nuestra época el solsticio de invierno tiene lugar en torno al 21 de diciembre, durante siglos esto no fue así. En el año 1582, se hizo la última de las reformas del Calendario. Al jueves 15 de octubre de 1582, siguió el viernes, pero 15 de octubre. En España se aceptó de modo inmediato esta reforma. Se puede comprobar en libro del Archivo Parroquial de Castropodame. El 18 de febrero de1582 era domingo (hubo una ceremonia nupcial) y el 21 de noviembre también, según hizo constar el párroco de la época. Si se comparan estos datos con un calendario de nuestra época, (año 2007 por ejemplo) se comprueba que, si el 18 de febrero es domingo; el 21 de noviembre habría de ser MARTES, pero si tras el jueves 4 de octubre saltamos al viernes 15 de octubre entonces el 21 de noviembre SI es domingo. El cura de Castropodame estuvo pues atento a la Reforma que el Papa Gregorio XIII, (Reforma Gregoriana),tuvo a bien efectuar en el cómputo del tiempo y que sin duda, le sería notificada posiblemente a través del Obispado de Astorga.

Sin embargo el Refranero no se actualizó. Por inercia siguió con sentencias equivocadas. Tras el año 1582 el solsticio de verano (a partir del cual disminuyen las horas de sol); dejó de tener lugar en torno al 11-13 de junio; lo mismo que el de invierno dejó de coincidir con el 11-13 de diciembre. Los ingleses en su refranero, decían que por San Bernabé,11 junio, crece la noche y mengua el día. En alguna página de la Red (www.conociendoitalia.com); he leído que en Italia el refranero sigue diciendo que el día de Santa Lucía, es el más corto del año. Esto era así ANTES de la Reforma Gregoriana.

Por tanto el Refranero Berciano, acierta en lo referente al día de Santa Lucía; si nos referimos al calendario anterior al actual; es decir al que estaba vigente antes de la Reforma Gregoriana. Po otra parte, si esta no hubiese existido el Día de Reyes (6 de enero); tendría lugar unos 27 días después del solsticio de invierno y en ese caso los días habrían crecido unos 27 minutos es decir prácticamente media hora. En este caso si podríamos decir que el Refranero estaría en lo cierto.

Así las cosas, decidí analizar lo que ocurriría con el refrán referido a San Antón; si no se hubiese llevado a cabo la Reforma Gregoriana. En este caso el crecimiento de los días en San Antón sería de una hora y unos 19 minutos. Esto creo que ya teniendo en cuenta el efecto de las montañas. Aquí hay un pequeño despiste, pero admisible. Por último y por lo que respecta al de San Matías, tanto con Reforma Gregoriana, como sin ella parece que si hay un notable despiste de la sabiduría popular. El equinoccio (que es cuando días y noches, casi se igualan); sin la Reforma tendría lugar hacia el 10-11 de marzo; pero nunca el 14 de mayo.

El Refranero tiene pues luces y sombras. Es una sabiduría que no se actualiza en muchos casos al mismo ritmo que progresa la Ciencia. Yo a veces hablo de esto con personas de mi entorno más cercano, mi padre por ejemplo y no nos solemos poner de acuerdo. Es normal que así sea. Las personas mayores no siempre tuvieron la ocasión de acceder a la enseñanza que hoy en día; se prodiga con mucha facilidad y por ello a veces piensan que con tanto estudiar e investigar vamos a terminar poniendo el Mundo “patas arriba”. No se trata de eso si no de saber cada vez mas. Otra cuestión es que la Ciencia; se pueda emplear para el bien o para el mal; como acertadamente en este caso ya insinuó La Biblia.

La imagen que adjunto está tomada de una de las numerosas páginas de la Red que hablan del Refranero: atlascultural.com

Rogelio Meléndez Tercero

 

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