La edad de la Tierra. Nuestro planeta tiene 4.500 millones de años

¿Cuándo se hizo La Tierra?. Esta es la pregunta que muchos humanos se han hecho a lo largo de los siglos. La respuesta se halló durante siglos en la Biblia, (Libro del Génesis), donde lo primero que se dice es que “en el principio creó Dios los cielos y la tierra”. No se dice ni cómo ni cuándo; pero durante siglos se creía que La Tierra tenía sólo unos 6.000 años, incluso se hicieron algunos cálculos, basados eso si en la lectura bíblica. En cualquier caso esos cálculos carecen de base científica y si se analizan con cierto rigor, sólo sirven para comprobar que quien los hizo, era un “chapucero”. Me refiero en concreto al obispo James Ussher, que vivió en los siglos XVI-XVII.

Un modo más o menos sencillo de intentar calcular la edad de la Tierra, consistiría en determinar a partir de las tasas de erosión, el tiempo necesario para que se formen los montes y valles que conocemos. Hoy día disponemos de una enorme cantidad de información, (buenos mapas topográficos, datos numéricos concretos sobre tasas de erosión), que nos permiten hacer al menos tanteos para abordar este asunto. Yo mismo he realizado algunos; pero hay que tener en cuenta que el relieve no sólo se está desgastando por la erosión, también se forma por la actividad tectónica. Si sólo hubiese erosión, en unos pocos millones de años, (menos de cinco pienso) la superficie del planeta (tierras emergidas) estaría toda ella por debajo del nivel marino y en consecuencia el planeta entero estaría cubierto por el mar.

En cualquier caso esta es una línea de investigación que sirve para estudiar la evolución del relieve terrestre (que se desgasta y se agudiza continuamente); pero no el nacimiento del planeta en si. Esta es otra cuestión que desde el siglo XVIII, se intentó abordar de modo racional y científico. Pionero en esta línea de investigación fue el escocés James Hutton, que se percató de que el relieve se estaba transformando continuamente. La pregunta de cuando se hizo el Mundo, si por tal entendemos el relieve que nos es familiar, no tiene sentido. El relieve se forma y destruye continuamente, aunque de un modo tan lento que es imperceptible en la corta vida humana.. No obstante el estudio de la evolución del relieve, ya nos empuja a hablar de una historia de muchos, muchos miles de años, bastantes más de los 6.000 que estaban en la mente de los eruditos del siglo XVII.

LA TIERRA COMO PLANETA

A lo largo del siglo XIX hubo muchísimos intentos de calcular la edad de La Tierra. Se utilizaron numerosos métodos. Creo recordar que cuando hace años en la Facultad de Ciencias Geológicas de Madrid (U. Complutense),el profesor de turno nos hablaba de este asunto, dijo que todos esos intentos y al margen de su validez científica reflejaban muy bien la capacidad de imaginación del ser humano.

Desde 1.896 a 1.909 se contabilizaron al menos 19 intentos, basados en velocidad de acumulación de sedimentos .Creo que también se trató de utilizar otros factores como el tiempo requerido para que el agua del mar se tornase salada. Los resultados fueron de lo mas diverso y oscilaron entre sólo 3 millones de años y 1.584. Sólo había consenso en que la edad de nuestro planeta no es de miles, si no de millones de años. Algo es algo. Cabría añadir algún ejemplo más en esa carrera por determinar la edad de nuestro planeta. Darwin que necesitaba “tiempo” para explicar y justificar la evolución de las especies; decía que sólo desde el Mesozoico a la actualidad deberían haber pasado unos 300 millones de años.

Uno de los métodos que parecía más fiable fue el de Lord Kelvin. Calculó el tiempo necesario para que La Tierra (inicialmente fundida y de medidas ya bien conocidas se enfriase). Después de numerosos cálculos estimó que el máximo serían unos 40 millones de años. Sus datos parecían irrebatibles, lo que suponía un problema para geólogos y biólogos pues pensaban que era muy poco; pero luego se descubrió la radiactividad. Aquí estaba la clave. La Tierra no se estaba enfriando continuamente como pensaba Kelvin. Este científico planteó bien el problema; pero los datos de partida eran incompletos, pues no conocía la existencia de la radiactividad natural. Esta se descubrió a finales del siglo XIX (1896) y además de poner de manifiesto el error de Kelvin, proporcionaría la herramienta necesaria para responder a la ansiada pregunta sobre la edad de La Tierra. Ya en 1911 aparecieron cálculos sobre edades de rocas de diferentes épocas. Por ejemplo para las rocas del precámbrico de Ceilán, se estableció en 1640 millones de años y para algunas rocas del Carbonífero, en 340 millones de años.

El descubrimiento de la radiactividad (que desprende calor) y sus mecanismos fue pues la clave para saber por fin la edad de la Tierra. Los minerales se van transformando de modo natural. Conociendo la velocidad de esa transformación y otros datos por fin en los años 50 del pasado siglo fue posible saber la edad de La Tierra. La ansiada respuesta tras siglos de especulaciones e investigaciones, había llegado. La edad de la Tierra son unos 4.500 millones de años. El cálculo se debe a C.C. Patterson en el año 1956.

En los 60 años transcurridos desde entonces se han seguido haciendo nuevas comprobaciones de esa importante cifra y aunque ha habido algunos ajustes, la cifra sigue siendo aceptable. Datos más recientes, (año 2.010 por ejemplo), siguen señalando prácticamente la misma cifra: 4.470 millones de años. Otros cálculos indican que son 4.543; pero vamos esto es ya “rizar el rizo”; la cifra del año 1956, sigue siendo válida. Algunas de las rocas lunares también tienen esa edad. La edad del planeta Marte se estima en 4.503 millones de años.

En definitiva que La Tierra como planeta se forma hace unos 4.500 millones de años, por acreción, es decir por acumulación de materia cósmica que existía en torno al Sol. Esto supone que antes de poder hablar de la existencia de un planeta del tamaño actual (lo que acaeció hace 4.500 millones de años); hubo un largo período de gradual y lenta formación. Para no dejar ningún cabo suelto; digamos que la acreción aún continúa, (caída a la Tierra de polvo cósmico); pero a un ritmo que a nuestros efectos podemos considerar despreciable y añadamos que en todos estos miles de millones de años; no sólo ha estado cambiando el relieve. También la distribución de mares y continentes ha variado; como muestra la imagen adjunta tomada de una página de la Red, (wordpres.com. Ciencias Sociales).

Nuestros antepasados de buen grado admitirían que La Tierra y no sólo esta también sus valles y montañas se habían hecho en un instante. “Hágase La Tierra”, dijo Dios y esta se hizo pensarían; pero “las cosas de palacio van despacio”;…….. también en este caso.

Rogelio Meléndez Tercero

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