El Atlético Bembibre consiguió una victoria de enorme valor ante el Numancia B (2-0) en un duelo directo en la zona baja de la clasificación que podía marcar el devenir inmediato de ambos conjuntos. Los rojiblancos afrontaban el encuentro con la necesidad de abrir distancia respecto a los puestos de descenso, mientras que el filial soriano llegaba con la urgencia de sumar para intentar abandonar las posiciones comprometidas de la tabla.
El partido comenzó con intensidad y con dos equipos muy conscientes de lo que había en juego. El Bembibre, bien plantado sobre el terreno de juego, apostó por una presión alta que pronto comenzó a dar sus frutos. Fruto de esa insistencia llegó el primer tanto del encuentro.
Guisi protagonizó una recuperación clave en campo rival tras una buena acción de presión. El balón cayó en las botas de Óscar, que atraviesa por un buen momento de cara a portería, y el delantero no perdonó. Definió con sangre fría, batiendo por bajo a Pablo en su salida para adelantar a los bercianos y desatar la alegría en la grada.
Tras el paso por vestuarios, el Bembibre salió decidido a ampliar su ventaja y estuvo cerca de lograrlo en los primeros compases del segundo tiempo. Hugo, uno de los jugadores más destacados del encuentro, firmó una gran acción individual en la que golpeó el balón con el exterior, pero su disparo terminó estrellándose en el larguero.
Sin embargo, el encuentro dio un giro en el minuto 57, cuando Fatah vio la segunda tarjeta amarilla y dejó a los locales en inferioridad. Tocaba sufrir. El Bembibre debía defender su ventaja durante más de media hora con uno menos ante un Numancia B que dio un paso adelante.
Lejos de venirse abajo, el conjunto berciano mostró carácter competitivo y una gran solidaridad defensiva. Y no solo resistió, sino que además encontró el premio del segundo gol. En una acción ofensiva, Peke puso un centro muy peligroso al área pequeña buscando a Valentín. El guardameta logró despejar, pero el balón rebotó en un defensa y terminó introduciéndose en su propia portería, ampliando así la ventaja local.
El filial numantino dispuso también de oportunidades para meterse en el partido, pero se topó una y otra vez con un Ivanildo, imperial bajo palos. El guardameta firmó varias intervenciones de gran mérito, algunas de ellas espectaculares, confirmando que es como uno de los mejores porteros de la categoría.
Con el pitido final, el Atlético Bembibre celebró tres puntos que valen más que una victoria. El triunfo permite a los rojiblancos tomar aire en la clasificación, ganar tranquilidad y distanciarse de los puestos de descenso, precisamente a costa de un rival directo. Un paso firme hacia el objetivo de la permanencia.












































