Se cumplen 180 años del fallecimiento de Enrique Gil y Carrasco, el escritor villafranquino que dio fama a Bembibre y al Bierzo con su novela “El Señor de Bembibre”. La novela más importante del romanticismo español.
A pesar de su corta vida, a penas 30 años, dejó una extensa creación literaria, desde la crítica teatral, la novela y los libros de viajes hasta la poesía. Quizá la de poeta sea una de sus facetas menos conocidas, sin embargo la poesía de Enrique Gil tiene un gran valor literario.
Quizá por eso, dentro de los actos organizados por el Instituto de Estudios Bercianos con motivo del aniversario de su muerte, la poesía ha tenido un lugar relevante. Bembibre ha sido el escenario elegido para esta jornada, que comenzó con una ofrenda floral en la estatua de Gil y Carrasco en el parque que lleva su nombre. Posteriormente, en el teatro Benevivere tuvo lugar una proyección y recitado de poemas, con una performance sobre unos pasajes de El Señor de Bembibre, y la actuación de la violista Karine Vardanian.



















