El Atlético Bembibre regresó de Guijuelo con un punto de gran valor tras empatar sin goles en el Municipal Luis Ramos, en un encuentro en el que los rojiblancos ofrecieron una de sus versiones más sólidas ante un rival llamado a pelear por el ascenso. El conjunto berciano firmó un partido muy serio, especialmente en el plano defensivo, donde hasta ahora había mostrado mayores dificultades.
Desde el inicio, el Guijuelo asumió el protagonismo y llevó el peso del partido, intentando instalarse en campo contrario a base de posesión y continuidad. Sin embargo, se encontró siempre con un Atlético Bembibre bien ordenado, intenso en las ayudas y muy concentrado en la defensa del área. La zaga visitante supo cerrar espacios y neutralizar cualquier intento de desequilibrio.
La ocasión más peligrosa del encuentro llegó superada la media hora de juego, en una buena combinación del conjunto salmantino que finalizó Álex García con un disparo que se marchó cerca de la portería defendida por Ivanildo. Más allá de esa acción aislada, el Guijuelo apenas logró generar peligro real, mérito en gran parte de la disciplina táctica y el trabajo colectivo del Bembibre.
Tras el descanso, el guion apenas varió. Los locales insistieron, pero sin encontrar fisuras en la estructura defensiva rojiblanca, que se mantuvo firme y segura hasta el pitido final. El Atlético Bembibre, por su parte, supo gestionar el partido con madurez, defendiendo con orden y sin conceder errores que pudieran decantar el marcador.
El empate a cero deja un sabor claramente positivo en el conjunto de Manolo Pérez, que ve recompensado su esfuerzo y refuerza su confianza en un aspecto clave del juego. En un campo exigente y ante un rival de entidad, el Atlético Bembibre demostró fortaleza, compromiso y capacidad para competir, sumando un punto que puede resultar importante en el devenir de la temporada.












































