Categorías: Publicaciones

Lo indestructible, de Ester Folgueral

Querida amiga y compañera de tantas charlas -a la luz tal vez sagrada de alguna media luna donde habita “la penumbra de las moras”-, después de leer y aun releer tu poemario, siento un escalofrío que me recorre todos los entresijos de las entrañas.

Como emergida de las tinieblas, y quizá guiada tanto por la imaginación como por el pensamiento, inicias tu “Indestructible” con la oscuridad del aullido del mundo… y Una muerte joven estrena vestido, lo que nos remite a una atmósfera gótica, que se cierra, de un modo casi circular, con la muerte es una lluvia silenciosa, incesante y necesaria. Pero todo era, es, y será siempre fuego, donde arderemos, quizá aquellos que aún necesitamos quemarnos en el fuego sagrado de las ilusiones, para resurgir de las cenizas heridas, y luego emprender un vuelo de éxtasis, más allá incluso de nuestro propio olvido. Más allá, siempre, del horizonte circular, en el que mecemos nuestro cuerpo en una danza tribal y sabrosa, enroscados al fin a nuestros sueños.

Con tus versos logras, Ester, adentrarnos en un universo poblado por toda una suerte de animalitos, algunos “que huyen y gritan” (arañas, ratas, golondrinas visionarias, hormigas abrasadas, cuervos, buitres, murciélagos, caracoles -el país de los caracoles, acaso como Alicia en el país de las desdichas-, lobos entre los girasoles, corzos, cucarachas bajo los azulejos desconchados, peces musicales, corceles azules, vacas enamoradas, alguna lagartija de jade y aun alguna loba solitaria)… pequeños o grandes dioses y diosas, con los que logramos religarnos a pesar de ser unos descreídos, porque la tristeza, la enfermedad y la muerte impregnan todo tu libro, como la vida misma, “¿cómo impedir que la muerte venga…?”, te preguntas, mas esto no es obstáculo para que, a través de tus palabras, cuya luz enciende el mundo, cabalguemos “hacia el sueño y nuestra desnuda inocencia”, que acaso nos permita ver el mundo con una mirada de
 asombro, una mirada lírica hacia “las estrellas que abrazan el infinito” o un “sur de golondrinas y desiertos”.

Sí, Ester, como “hijos de la luz y de la rabia”, seguiremos habitando lo indestructible, mientras amasamos el pan con nuestras palabras.
El rojo sagrado y el azul intemporal como colores que tal vez nos ayuden, al menos nos inviten, a “¿cómo sembrar ternura?”. La amistad y la ternura.

“Lo que borda la ternura sobre los valles del Bierzo”, que escribió el maestro Juan Carlos Mestre.

Manuel Cuenya
jachaves

Entradas recientes

Pantalla gigante en la Plaza Santa Bárbara para ver la final del Mundial

El Ayuntamiento de Bembibre instalará este próximo domingo 19 de julio, una pantalla gigante en…

11 horas hace

El Área Tradicional de la Escuela Beatriz Osorio despedirá el curso con un concierto en la plaza Santa Bárbara

La Escuela Municipal de Música Beatriz Osorio pondrá el broche final al curso 2025/2026 del…

1 día hace

El Bembibre H.C. confirma la continuidad de Bea Várzeas

La continuidad de Bea Várzeas ya es una realidad. El Bembibre Hockey Club ha confirmado…

1 día hace

El espectáculo ‘Danza en el Camino’ adelanta su horario en Bembibre y comenzará a las 19:30 horas

El espectáculo del Festival Danza en el Camino, previsto para este martes 14 de julio…

3 días hace

El Atlético Bembibre incorpora al delantero Brian Castro Prada

El Atlético Bembibre sigue reforzando su plantilla para la temporada 2026-27 y ha anunciado la…

3 días hace

Dinamia Teatro cancela la temporada de La Senda Encantada de Cobrana por falta de reservas

La compañía Dinamia Teatro ha anunciado la cancelación de todas las funciones previstas este verano…

3 días hace