Bembibre acogió este sábado, con motivo de las Fiestas del Cristo 2026, el tradicional Concurso Nacional de Entibadores, que ha cumplido la edición número 46. Camino del medio siglo de golpes secos de maza, virutas y madera labrada para romper una barrera con la participación, por primera vez en su trayectoria, de una mujer empuñando el hacha y midiendo los postes en el foso de competición. Se trata de María Rodríguez González, del grupo Laciana.
PINCHA AQUÍ PARA VER LAS FOTOS
GALERÍA FOTOGRÁFICA DEL CONCURSO
La organización dedicó un reconocimiento expreso al anunciar su nombre acompañado del aplauso del público ante un evento que mira con cierto optimismo al relevo generacional gracias al impulso de los nuevos aires que llegan desde Laciana, tal y como explicó el organizador del certamen, Roberto Camblor.
La prueba de Bembibre reunió a 11 parejas. La organización acarició una inscripción récord de 13 cuadrillas en las semanas previas, pero los imprevistos de última hora condicionaron el cartel definitivo: una intervención quirúrgica de cataratas del responsable del grupo de Palencia privó al certamen de su clásica delegación de dos o tres parejas, mientras que a última hora de ayer otras dos duplas causaron baja forzosa al no poder compaginar sus turnos laborales. Pese a ello, la cifra final se mantuvo en la media habitual de los últimos años, garantizando la solvencia y competitividad del espectáculo.
Relación de ganadores
PAREJA GANADORA (45 puntos) — Cuadro 11
César Laudino Castaño y Jaime Ribadenoira
Independientes
Tiempo: 1 h 12′

SEGUNDOS CLASIFICADOS (44,25 puntos) — Cuadro 10
Alberto Castaño y Félix Ortal
Bocamina
Tiempo: 1 h 14′

TERCEROS CLASIFICADOS (43,25 puntos) — Cuadro 9 (desempate por tiempo)
Pablo Menéndez y Cristian Menéndez
Caudal
Tiempo: 1 h 10′

4º puesto: José Rubén Falcón y Francisco Fernández. Bocamina.
5º puesto: José Manuel Pérez y Fernando Ambrés. Bocamina.
6º puesto: José María Rodríguez y David Rodríguez. Caudal.
7º puesto: Belarmino Rodríguez y Antonio Peláez. Tineo.
8º puesto: Manuel Quirós y Raúl Castaño. Bocamina.
9º puesto: Javier Rodríguez y María Rodríguez. Grupo Laciana.
10º puesto: Eradio Álvarez y Jesús Rodríguez. Grupo Laciana.
11º puesto: Juan Antón Cuéllar y Pedro Pinillas. Grupo Laciana.











Frente a cualquier debate sobre profesionalizar estas exhibiciones, el organizador del evento, Roberto Camblor, defendió la esencia vocacional del certamen ya que se trata de “gente que lo hace por afición; lógicamente vienen buscando el premio, pero lo que les mueve es la afición. No encaja mucho la profesionalidad aquí; son aficionados y amigos de muchos años que vienen a concursar”.
Para Camblor, el horizonte de la prueba sigue siendo optimista siempre que se mantenga esta cantera: “si nos mantenemos en ese orden de 11, 12 o 14 parejas, el concurso es sostenible y tiene buena vista». Asimismo, ensalzó el respaldo de las instituciones: «Sin la colaboración principal del Ayuntamiento de Bembibre y otros colaboradores no sería posible; mientras se mantenga la iniciativa, habrá que seguir trabajando para sostenerlo en el tiempo”.
En el plano técnico, la prueba recreó el método ancestral de sostenimiento de galerías de interior previo a la llegada del hierro. En un tiempo límite de una hora y cuarto, cada pareja levantó un cuadro de mina compuesto por tres piezas maestras: los dos postes verticales colocados con su inclinación reglamentaria y la trabanca superior que corona la estructura.
A diferencia del trabajo en las entrañas de la mina, donde primaba el aplomo, la firmeza y evitar cualquier holgura que partiese la trabanca al ceder el techo, el concurso elevó el oficio a la categoría de arte. El jurado no sólo valoró el atijeramiento milimétrico y el respeto a las medidas oficiales, sino también la labra, el corte limpio y el embellecimiento de la madera, regalando a los asistentes una mañana de orgullo obrero, tradición y vanguardia social.
Homenaje a Chano Llaneza
El concurso también rindió un sentido homenaje a Luciano Llaneza, conocido como Chano Llaneza, fallecido recientemente tras dedicar cuatro décadas a la mina como facultativo y toda una jubilación a enaltecer el valor, la memoria y la cultura minera por el Bierzo. Ejemplo de ello son las inconfundibles esculturas mineras elaboradas con chatarra del pozo y toques de color, desde la icónica galería de bienvenida en Las Ventas de Albares hasta el tributo al Botillo o el atrapasueños del parque Gonzalo Mansilla de Bembibre.
Su familia acudió para recibir el reconocimiento, una placa, un cuadro con un montaje fotográfico y ramos de flores para sus hijas.



Como es habitual en las últimas ediciones, el concurso también sirve para la lectura de un poema escrito por Nicanor García, asturiano de nacimiento, naturalizado muy joven en el Bierzo, y minero de profesión durante buena parte de su vida. Vinculado a las cuencas mineras, Nicanor García quiso poner de relieve el sentimiento minero a través de la palabra con un relato poético que compartió con el público asistente y participantes.





















