El equipo de gobierno de Bembibre (PSOE y UPL), sacó adelante este viernes el presupuesto municipal para 2026, que se eleva a 11.192.832,06 euros en los capítulos de ingresos y gastos, con el voto en contra de los partidos de oposición (PP, XBembibre y Coalición por el Bierzo). La aprobación llegó tras una sesión de tono áspero y marcada por un debate que fue mucho más allá de las cifras, con reproches cruzados sobre la gestión, la ejecución real de las partidas y la política de inversiones.
Tanto el concejal de Hacienda y portavoz de UPL, Sigifredo Benavides, como el portavoz del Partido Socialista, Gerardo Álvarez Courel, calificaron el presupuesto como “ajustado y equilibrado”, sin déficit inicial, con previsión de deuda cero al cierre del ejercicio y respaldado por informes técnicos que avalan su fiabilidad. El equipo de Gobierno sostuvo, además, que las cifras permiten mantener servicios y abrir la puerta a nuevas inversiones, especialmente a través de futuras incorporaciones de crédito vinculadas a planes provinciales ya aprobados.
Courel recordó que el Ayuntamiento mantiene las cuentas saneadas y defendió que el capítulo inversor crecerá en la práctica con la llegada de fondos ya comprometidos por la Diputación, mientras que el portavoz de UPL, Sigifredo Benavides, avanzó que se trata de “un presupuesto bueno” para el municipio en su conjunto.
El portavoz del Partido Popular, Jorge Blanco, calificó el documento presupuestario como “malo y decepcionante”, un “copia y pega” de ejercicios anteriores, consideración que replicó su compañera de XBembibre, Elsa García. Reprochó que el presupuesto llegue “seis meses tarde”, lo que achacó a la “desidia y falta de interés”.
El PP centró su crítica en la falta de ejecución de las inversiones de 2025, ausencia de medidas contra la despoblación y en la falta de apoyo efectivo a familias o autónomos. Blanco también denunció que el presupuesto no recoja la ayuda a Embutidos Santa Cruz, asunto que convirtió en uno de los ejes políticos del debate y que la propia alcaldesa, Silvia Cao, quiso zanjar el debate por cuanto la empresa “nunca solicitó” la ayuda.
Ello derivó en el segundo turno en un cruce directo entre la regidora con el portavoz ‘popular’ sobre el alcance político y jurídico de esa decisión. La alcaldesa reprochó al PP por no posicionarse de la misma forma con otras situaciones ante incendios en viviendas o negocios que afectan a ciudadanos pero sí lo haga con Embutidos Santa Cruz.
Blanco insistió en que la administración debe estar para apoyar a una empresa afectada por una situación extraordinaria incluso aunque no medie una petición formal en los términos que esgrimía el Gobierno.
También XBembibre rechazó unas cuentas que consideró faltas de proyecto y de visión de futuro. Así se expresó su portavoz, Elsa García, que centró el debate en iniciativas vinculadas al Camino de Santiago como el albergue del Camino Olvidado o la señalización del Camino de Manzanal, “que llegan siete años tarde”. García presentó el presupuesto como una relación de actuaciones tardías que encuadró en clave política.
Ese bloque derivó en otro de los encontronazos del Pleno. La alcaldesa respondió cuestionando que esos proyectos hubieran quedado verdaderamente encauzados por anteriores responsables y reprochó a García la deuda generada cuando fue concejala con responsabilidad de gobierno. La portavoz de XBembibre replicó que nunca se atribuyó la autoría de las actuaciones actuales, sino el impulso inicial para que esos caminos echaran a andar, y reclamó que no se deformaran sus palabras.
Por su parte, el portavoz de Coalición por el Bierzo, Jaime González, llevó el debate al terreno más técnico. Su intervención se apoyó en comparativas con la liquidación de 2025, dudas sobre algunas previsiones y objeciones al mantenimiento de partidas que, según denunció, se presupuestan año tras año sin llegar a ejecutarse. Cuestionó la escasa materialización del capítulo de inversiones, el mantenimiento de ayudas sociales o de apoyo escolar que no terminan de llegar a sus destinatarios y la escasa consistencia de algunas estimaciones, además de plantear dudas sobre cuestiones de procedimiento relacionadas con la plantilla y la RPT.
Su crítica fue especialmente directa a la ejecución presupuestaria. González presentó como dualidad los anuncios en el presupuesto y la ejecución final, lo que llegó a cifrar en 870.335,57 euros la parte de las inversiones de 2025 que habría quedado sin ejecutar sobre unas previsiones definitivas superiores a 1,27 millones.
Desde el equipo de gobierno, Benavides reprochó al PP haber decidido su voto negativo tiempo antes incluso de conocer el detalle del documento y defendió que parte de la oposición practica una crítica automática, al margen del contenido real de las cuentas.
Respondió a dudas que planteó la oposición sobre ayudas sociales: “yo no veo ningún niño que no vaya al colegio por culpa del Ayuntamiento”, en relación a la presupuestación de estas ayudas que no tienen destinatarios en la práctica por falta de solicitudes.
“Nadie se queda sin ayudas sociales en Bembibre, entre otras cosas, primero hay cosas que se llaman emergencias sociales, que están bien dotadas, y cuando se necesitan, se dan”, concluyó.
El pleno dejó en el aire además otros asuntos como la controversia en torno al aparcamiento y al recinto ferial. La alcaldesa explicó que el Ayuntamiento ha optado en ambos casos por acuerdos de alquiler con los propietarios en lugar de adquirir terrenos, una solución que defendió como beneficiosa para el interés municipal. La oposición, sin embargo, expresó dudas sobre el coste económico de esa fórmula y llegó a preguntar por qué rechazó la compra de la Casa del Notario. Fue Courel quien explicó que los herederos “fueron quienes rompieron el contrato que existía con el Ayuntamiento de Bembibre”.


















