Yo nunca quise ser enterrado. Me estremecía la idea de una muerte aparente y un posterior despertar bajo tierra. Imaginar la descomposición de mi cuerpo, al que siempre he cuidado y alimentado con esmero, tampoco me resultaba agradable. Y pensar, asimismo, que, en un futuro más o menos distante, arqueólogos, antropólogos, o cualquier otra especie de profanadores de tumbas, pudieran entretenerse removiendo mis huesos y especulando sobre su condición, me incomodaba una barbaridad.
Pero ella aún no se imagina el gran error que ha cometido al no cumplir mi deseo. Aunque lo sabrá pronto: cualquier noche de éstas, cuando pase a visitarla.
Fermín López Costero
(La soledad del farero y otras historias fulgurantes. Ed. Leteo. León, 2009)
{module ANUNCIOS GOOGLE PIE}
Las ciclistas bercianas Vega Albares y Paula Rincón han sido convocadas por la Federación de…
El Ayuntamiento de Torre del Bierzo ha programado una variada oferta de actividades y propuestas…
El Ayuntamiento de Folgoso de la Ribera ha publicado un bando municipal sobre el servicio…
La Ribera de Folgoso se encuentra en una situación de máxima preocupación por el arrastre…
El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha aprobado el expediente de información pública y,…
El grupo Popular en el Ayuntamiento de Castropodame ha reclamado a la Diputación de León…