Categorías: Más noticias

III Encuentro Literario en Noceda

Un año más volvemos a reunirnos al amor sagrado de las palabras, que en ocasiones se revelan curativas, balsámicas, auténtico elixir de vida, acaso como las aguas de las fuentes y manantiales medicinales de la sierra de Gistredo. 

Noceda del Bierzo ha vuelto a acoger un encuentro literario, el tercero (qué maravilla), donde nos hemos dado cita varios amigos y amigas para recitarle poemas y aun relatos al útero, nuestro espacio amoroso, el lugar en el que uno acaba encontrando la temperatura afectiva adecuada, porque los seres humanos, más que estar rodeados de espacio, sobre todo de espacios amorosos/amistosos, también necesitamos estar rodeados de tiempo, la sangre con la que siempre nos gustaría/me gustaría escribir. 

Tras una breve presentación del último número de la Curuja y de mi fragua, forjada con ilusión y sueños, e impregnada con aromas y sabores del lado de acá (la matria) como del lado de allá: otros lugares en el mundo, comenzó el “espectáculo” literario con la intervención, siempre certera, de Jovino Andina, maestro que a uno le hubiera gustado tener, taramundés, bembibrense de lujo, que nos deleitó con un relato precisamente sobre su pueblo natal, Taramundi. 

A continuación intervino Raquel Viejobueno, que tuvo la amabilidad de venir desde la capital del Reino hasta el Alto Bierzo, donde las ondinas nos siguen arrullando con sus cánticos. Viejobueno nos leyó un texto, dedicado a Noceda (recogido en el último número de la Curuja). También nos recitó algunos otros poemas en prosa. “Qué extraordinario, Raquel, que hayas venido desde tan lejos”, le dije. A lo que ella, categórica, me respondió: “Si he viajado a Santiago de Chile y a La Habana para hacer cafés literarios, porque no iba a venir a Noceda”. No es la primera vez que Viejobueno visita Noceda (y espero que no sea la última).

La primera vez llegó atraída por la maestra y poeta nocedense Felisa Rodríguez, porque curiosamente su madre se llama igual. Y en dos ocasiones anteriores al menos Raquel ha visitado el útero para hacer, primero un café literario dedicado a la literatura de viajes, y segundo para presentar una Antología de La noche. En ambos tuve el placer de colaborar con ella. 

A Raquel Viejobueno le siguió el poeta de San Román de la Vega, Abel Aparicio, que escribe con la sangre de la tierra (léase su excelente Tintero de tierra), y siempre está del lado de los débiles. Estoy contigo, Abel. 

La ronda de poetas y narradores prosiguió con la presencia de Fátima N. Delgado, una actriz, profesora y poeta del Barco de Valdeorras, que nos recitó algunas poesías, tanto en castellano como en galego, de su Vestida de Domingo. 

Después de Fátima intervino Curiel, cuya voz resulta única en la poesía contemporánea, viajero a los confines de la noche, en la que las gatas no siempre son pardas; nacido en Alemania aunque criado en muchos lugares, que nos leyó un poema y un texto en prosa poética. Lástima que no trajera su guitarra para cantarnos alguna melodía romántica. 

A Curiel le siguió Noemí G. Sabugal, periodista y joven narradora con talento, que ha cosechado grandes éxitos con sus novelas, El asesinato de Sócrates y Al acecho. Noemí nos leyó dos microrrelatos, con mucho humor, y un fragmento, escrito en prosa poética, de su obra Al acecho. 
Aunque no se trata de un narrador ni de un poeta, también intervino el cineasta berciano Gabriel Folgado, Beli, que nos habló de su último documental, Ancestral Delicatessen, rodado en Noceda del Bierzo (y en París) sobre el mundo de las castañas. 

Antes de finalizar el Encuentro, Jovino Andina invitó a que participara su amiga, la escritora de literatura infantil Ana María Romero Yebra, que se encontraba entre el público, la cual recitó unos poemas nada infantiles. Y acto seguido el redactor del Diario de León, Carlos Fidalgo, nos leyó unos poemas, aunque Fidalgo sea conocido sobre todo por su faceta periodística y aun como narrador, pues ha escrito, aparte de un libro de relatos cuyo título es El país de las nieblas, en clara referencia al Bierzo, una obra breve e intensa titulada El agujero de Helmand, impregnada con las fragancias rulfianas de los muertos que nos hablan desde el lado de acá y también desde el lado de allá. 

Seguiremos apostando por nuestro útero o matria: el lugar donde uno encuentra su espacio amoroso/afectivo.
Hasta el próximo encuentro. 

*Olvidaba, ay, deciros que, como maestro de ceremonias, leí el poema Mi matria, con la inspiración/transpiración del gran Ledo Ivo, que estuvo a finales del pasado año en León, para recoger el premio “simbólico” que concede el animado Club Leteo, bajo la batuta de Rafa Saravia. 

Manuel Cuenya

Mario

Entradas recientes

Coalición por el Bierzo tilda de “fracaso” de PSOE y UPL que Indra no se ubique en Bembibre

Transcripción literal del comunicado de prensa de Coalición por el Bierzo en Bembibre Desde el…

1 día hace

El Bierzo vivirá un eclipse total de Sol el 12 de agosto: estos son los horarios municipio a municipio

El próximo 12 de agosto de 2026 El Bierzo será uno de los lugares privilegiados…

2 días hace

El Museo Alto Bierzo acoge una exposición de filatelia minera

El Museo Alto Bierzo de Bembibre acogerá, del 10 de septiembre al 30 de octubre…

2 días hace

Los SEAT 124 y 1430 vuelven a ser protagonistas en San Facundo

San Facundo volvió a convertirse en punto de encuentro para los aficionados a los vehículos…

2 días hace

Bea Várzeas estará con Portugal en el mundial de Paraguay

El Bembibre H.C estará representado en el Mundial de Naciones que se celebrará en Paraguay…

3 días hace

Dónde se va a ver el eclipse solar 2026: los mejores destinos para disfrutar de un espectáculo único

Los grandes fenómenos astronómicos tienen la capacidad de reunir a miles de personas en un…

4 días hace