El Bembibre H.C. y Carlos Figueroa Lorente ponen fin a una etapa marcada por el crecimiento deportivo, la consolidación del proyecto y la modernización de una estructura que llevó al club berciano a competir entre los grandes del hockey patines femenino.
El técnico, considerado una de las figuras más reconocidas de este deporte a nivel internacional, llegó al Bembibre H.C. hace cinco años con el reto de impulsar un proyecto prácticamente desde sus cimientos. Durante este tiempo, el equipo logró dar un salto competitivo notable, alcanzando la máxima categoría y situándose entre los clubes destacados del panorama internacional.
Figueroa, pieza clave en la evolución del conjunto desde el pabellón Manuel Marqués “Patarita”, se despide por motivos personales, condicionados por la edad, la salud y la necesidad de afrontar una intervención quirúrgica cuya recuperación se prolongará entre seis y ocho meses. El técnico no solo ha ejercido como entrenador, sino también como orientador y consejero en decisiones importantes para el desarrollo del primer equipo, que llegó a disputar la Copa de la Reina.
A continuación, se reproduce íntegramente la carta de despedida de Carlos Figueroa Lorente:
Querido Bembibre Hockey Club
Hace cinco años llegué a este Club con la ilusión de empezar algo nuevo, casi desde cero. Juntos fuimos construyendo mucho más que un equipo, creamos un grupo, una identidad, un verdadero Club, que ha sabido competir, crecer y hacerse respetar. En apenas cuatro años, este Bembibre H.C ha logrado situarse entre los mejores dieciocho equipos del mundo, un hito que habla por sí solo del trabajo, la ambición y el compromiso de todos. Y no tengo ninguna duda de que el próximo año ese listón seguirá subiendo porque la base que queda es sólida y el espíritu competitivo, innegociable.
Durante este tiempo he tenido la oportunidad de convivir con tres directivas diferentes, todas ellas enfrentándose a un escenario especialmente duro, exigente y en muchos momentos, desgastante. A todas ellas quiero reconocerles el esfuerzo, la dedicación y el compromiso por mantener vivo y competitivo éste proyecto en circunstancias nada sencillas.
Si algo tengo claro al marcharme es que el verdadero futuro de este Club está en la base. El trabajo que se haga hoy tendrá su recompensa dentro de seis u ocho años, y ahí reside la clave para consolidar todo lo que se ha construido: formar, cuidar y creer en quienes vienen detrás.
Mi despedida también responde a una decisión personal. Después de toda una vida dedicada a éste deporte, los años -ya son 70- y la salud, marcan el momento de dar un paso al lado. A ello se suma la necesidad de afrontar una intervención quirúrgica cuyo proceso de recuperación se prolongará entre seis y ocho meses. No es una decisión sencilla, pero sí honesta conmigo mismo y con lo que el Club merece.
Me voy con el orgullo de lo conseguido, pero también con algunas reflexiones que considero importantes. Siempre quedará la duda de hasta dónde podríamos haber llegado con un mayor impulso de las instituciones hacia el deporte femenino, que sigue estando tan necesitado de apoyo real y sostenido. En esa misma línea, creo necesario señalar que en ocasiones, las ayudas económicas han estado demasiado condicionadas por factores ajenos a lo deportivo. El deporte -y especialmente el femenino- no debería depender de intereses cambiantes, sino de una visión clara de su valor. Porque más allá de los resultados, de las clasificaciones o de los focos, lo verdaderamente importante es la labor social que se realiza, formar personas, generar oportunidades y construir comunidad.
Quiero dar las gracias a todas y cada una de las jugadoras que han formado parte del Club durante estas temporadas, no solo a las actuales, sino también a todas las que han contribuido en años anteriores, a construir lo que hoy es el Bembibre H.C. El éxito es de todas. Extiendo también este agradecimiento a delegados, cuerpo técnico, colaboradores y a todas las personas que muchas veces y desde la discreción, han hecho posible el día a día del equipo.
A la directiva -a todas las que han pasado en este tiempo- gracias por la confianza, y a la afición por acompañarnos siempre. Ha sido un camino exigente, pero profundamente enriquecedor. Me voy con la sensación de haberlo dado todo y con el convencimiento de que este Club seguirá creciendo. Bembibre H.C ya no es solo un equipo, es una forma de entender este deporte, en el Bierzo y en León.
Gracias por todo.
Con cariño y respeto,
Carlos Figueroa Lorente
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